Lo viejo, lo nuevo y lo feo de la escuela bíblica para niños
Diciembre 21, 2008 por Jorge Julio Gonzalez | En ACTUALIDAD, LITERATURA CRISTIANA.
¿Está en recesión la Escuela Dominical al igual que el resto del mercado del libro? Lo que piensan al respecto el viejo alumno, la nueva maestra y el editor avezado.
En las librerías se encuentran cada vez más textos para niños y adolescentes que enseñan sin rodeos la vasta gama de tendencias ideológicas, filosóficas o religiosas de sus adultos, muchas veces sin tener en cuenta que los niños son más escépticos y críticos de lo que creen los mayores.
Un ejemplo de opciones es Julia Mickenberg, socióloga de la Universidad de Texas y autora de una antología de literatura infantil radical de izquierda, que dice estar leyéndoles a sus niños un libro sobre padres homosexuales cuya trama gira en torno a un par de pingüinos gays que adoptan un huevo y lo incuban. “Quiero que mis hijos sepan las diferentes estructuras familiares que existen”, alega.
Por su parte, iglesias, padres y consejeros más conservadores siguen apostando por las historias de la Biblia y sus enseñanzas. Algunos libros infantiles cristianos como la serie Left Behind, de Tim LaHaye y Jerry Jenkins, alcanzaron en Estados Unidos ediciones de hasta 11 millones de ejemplares.
Pero hasta ahora apenas se ha investigado qué tan fuerte es la influencia de estas historias en los más pequeños.
Algo que se comenta en voz baja por los pasillos de las iglesias y que parece resumir en parte el frecuente desdén de sus exigentes destinatarios es que un gran número de libros cristianos para niños y adolescentes, incluyendo manuales de escuela dominical, son aburridos, mojigatos y superficiales, y que pertenecen a una categoría de lectura elaborada a partir de mensajes moralizantes demasiado explícitos.
El autor Douglas Baker dice en un artículo del Baptist Press, de Washington, que más allá de lamentarse por el daño que les hace a los niños literaturas como la de Harry Potter, los escritores y las casas publicadoras cristianas deberían releer sus Biblias y revisar sus currículos de Escuela Dominical, porque hay todavía más señales a descifrar en el éxito de esa saga editorial.
En una época en que las Escrituras están siendo tan consideradas y debatidas por representantes de la sociedad secular, una pregunta sería si no están obsoletos los recursos y materiales de escuela bíblica que publican con relativo éxito las editoriales evangélicas, o si realmente están a la altura tanto teológica como tecnológica de las necesidades de hoy en día.
El antiguo alumno
El pastor de 52 años Emérito González, de Arizona, se crió en una iglesia hispana de New York donde la Escuela Dominical era una práctica sistemática. Emérito no duda al afirmar que las enseñanzas bíblicas que recibió de pequeño en su iglesia influyeron en sus creencias y en su vida de adulto. “La Escuela Dominical que cursé hace 45 años fue la base para yo poder entender la Biblia”, dice. “Aunque la denominación de mi iglesia era pentecostal, los materiales de esa época eran todos bautistas”, recuerda. Emérito todavía conserva algunos manuales de donde saca bosquejos para sus sermones de hoy, “porque son verdades que nunca cambian”, confiesa.
La maestra
Algunos opinan que si se tiene una Biblia, imaginación y aptitud para la enseñanza, con eso bastará para dar una clase. Julia Rosa Ibarra, una maestra universitaria de profesión, apenas empieza en la escuelita dominical para niños de su iglesia en Coauila, México. “Estoy muy entusiasmada”, escribió en un foro de Internet. “Me gusta la docencia y sobre todo servir a Dios, que es lo más importante. El problema es que preciso apoyo urgente, pues necesito dinámicas para trabajar con niños, juegos y sobre todo una guía para el maestro para saber cómo dar la clase”.
Julia Rosa dice tener la experiencia “pero con otros contenidos que domino por mi estudio, pero el plano religioso francamente no lo domino mucho pues tengo poco tiempo de ser cristiana”.
“Por favor –clama la maestra–, necesito ayuda… dramas, mimodramas, teatro guiñol, coros. Quiero hacer las cosas muy bien para mi Dios.”
El editor
El doctor Vernon Peterson es gerente general de Patmos, una editorial especializada en currículos de Escuela Dominical. Peterson, que viaja por Estados Unidos y Latinoamérica dando conferencias a pastores y maestros sobre educación cristiana, accedió a responder algunas preguntas para este artículo.
¿Está en recesión la Escuela Bíblica al igual que el resto del mercado del libro y de la economía en general?
“Nosotros vemos a la Escuela Bíblica (o Escuela Dominical, como se le ha conocido históricamente) en un tiempo de renovado interés. Las iglesias que no tenían un programa sistemático de estudios bíblicos y otras que lo habían abandonado por una razón u otra, ahora están estableciendo programas para los niños, jóvenes y adultos.”
A pesar de que América Latina está animada por religiones populares arraigadas en sus culturas, ¿puede un currículo internacional de Escuela Bíblica salvar las barreras culturales y predicar el evangelio a nivel local?
“El apóstol Pablo escribió que las mujeres deberían guardar silencio en la iglesia. Hoy día la mayoría de los maestros de Escuela Dominical o Escuela Bíblica son mujeres. ¿Qué sucede aquí? En su tiempo, y en el contexto hebraico, las mujeres tenían que guardar silencio en la sinagoga. Ésta podría haber sido una barrera cultural. Pero la esencia misma del evangelio supera las barreras culturales. El gran misterio revelado una vez y para siempre a los apóstoles y profetas es que el evangelio es para todos. Gracias a la enseñanza de Cristo (y de Pablo, que en otro lugar escribió que en Cristo Jesús ya no hay esclavo o libre, hombre o mujer), la mujer tiene un lugar muy importante en la proclamación del evangelio.
“Lo bueno de un currículo de estudios bíblicos bien elaborado es que se adapte perfectamente al nivel intelectual, social y espiritual del alumno, no importando qué edad tenga, el tiempo que lleve de cristiano, etc. Los materiales de Patmos, por ejemplo, están elaborados de tal forma que son aceptados en cualquier país de habla hispana, ya sea en España, Estados Unidos o cualquier país de América Latina.”
¿Por qué piensa hacen falta recursos y materiales de escuela bíblica?
“La Biblia, la imaginación y aptitud son muy importantes. Pero no hay persona que no pueda seguir aprendiendo y mejorando. Por ejemplo, una maestra podrá decir que tiene 20 años de experiencia cuando en realidad lo que tiene es un año de experiencia 20 veces.
“Un currículo es importante porque permite que los alumnos, a medida que van cambiando de una clase a otra, tengan una progresión sistemática y comprensiva del estudio de la Biblia. La maestra de una clase podrá decir que no necesita un currículo, y prosigue a enseñar lo que le es interesante, y para ella, importante. Esto podría resultar en una clase donde siempre se estudia la misma cosa, ya sea la segunda venida de Cristo, sanidad divina, prosperidad, o cualquier otro tema popular del día. No provee el balance espiritual que se necesita a través de TODA la Escritura.”
Los editores parecen estar conscientes de que estamos en la era de la imagen hasta para las cuestiones teológicas. Muchos maestros se llenan los ojos por el aspecto formal y el colorido de los manuales. ¿El nuevo currículo que ha sacado al mercado Patmos atendió también la mejora de los contenidos?
“Muy pocas personas tienen el trasfondo, la preparación teológica o pedagógica para evaluar un currículo. Obviamente, lo primero que se nota es la presentación. Esto es muy normal. Eso no es lo más importante, pero sí es importante. Si no es atractivo, por más bueno que sea el contenido, a la mayoría de los estudiantes no les va a despertar interés. Hay mucha competencia con lo que se puede encontrar fuera del contexto de la iglesia y tenemos que ofrecer algo que sea visualmente estimulante.
“Hemos podido también mejorar el contenido de manera significativa. Ahora bien, las historias de la Biblia no han sido modificadas porque son historias de la Biblia. Eso no cambia. Lo que hemos mejorado del currículo son aspectos pedagógicos, las ayudas didácticas para los maestros y las actividades de aprendizaje para los alumnos. Éstos han sido el enfoque principal de los cambios textuales de nuestro nuevo currículo.
El león, la bruja y la Biblia fuera del armario
Lo cierto es que gran parte de la humanidad cree en Dios, otros dudan, y cada uno lo define a su manera. También es una realidad que hay un resurgimiento de supersticiones, sectas y ocultismos, algo que no es sólo patrimonio de países subdesarrollados. En Francia, por ejemplo, las artes adivinatorias generan una cifra de negocios de 4.200 millones de dólares anuales, repartidos entre unos 100 mil profesionales de la bola de cristal, revela un reciente informe; sin contar la enorme producción de libros de profecías, astrología y ciencias ocultas.
Historias de elfos, magos, vampiros, dragones y seres fantásticos se han apoderado de las estanterías en tiempos recientes.
Un ejemplo digno de atención entre los escritores cristianos para niños debería ser la obra de C.S. Lewis, quien en 1950 comenzó su legado literario con El león, la bruja y el ropero, la primera de las siete historias que componen Las crónicas de Narnia, su obra más popular. La saga, con numerosos temas cristianos tradicionales, se considera un clásico de la literatura infantil, traducida a más de 41 idiomas y que ha vendido más de 100 millones de ejemplares.
Así las cosas de este mundo, la enseñanza bíblica, evangélica, sensata, responsable y creativa no puede darse el lujo de tomar vacaciones.
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Mayo 13th, 2010 at 8:43 am
DIOS LE SIGA BENDICIENDO
EN LOS ACTUALES MOMENTOS COMENZE CON DOS HERMANAS DE LA IGLESIA A TRABAJAR CON UNA CASA DE ABRIGO NIÑOS ABANDONADOS POR SUS PADRES OTROS POR ABUSOS SEXUALES Y OTROS POR MALTRATO FISICO. NECESITO POR FAVOR QUE NOS AYUDE CON MATERIAL DE APOYO