List/Grid Monthly Archives: julio 2006

Palabra de Dios que mi hija se llama Keren

Palabra de Dios que mi hija se llama Keren

Les cuento que mi tercera hija se llama Keren, un nombre tomado de la Biblia y que toda la familia proclama con orgullo. Ahora Keren tiene cinco años y resulta que una moderna versión del sagrado texto dice que no, que debe llamarse Azucena… Espero que esto no sea algo traumático para la beba.

En verdad les digo que Keren hace honor a su nombre, pues es una “fuente de hermosura”, si acaso espiritual, y –por qué no admitirlo– tan blanca como una azucena.

En los días en que estaba por nacer, mi esposa y yo nos debatíamos sobre cuál nombre ponerle a nuestra hija. Y yo me sentía tan bendecido como Job después de haberle Dios restituido su prosperidad.

La importancia de llamarse Pérez

La importancia de llamarse Pérez

Dígame la verdad, si es usted un comprador de literatura cristiana parado frente a un estantería en Caracas, Lima, Bogotá o Buenos Aires, ¿cuál título elegiría entre “Edifícate con Cristo”, de Alejandro Pérez, y “Construyendo sobre la roca”, de Alfred Smith?*

Lo más probable es que usted se lleve a la caja contadora el libro de Smith. Los libreros saben eso, y lo piensan dos veces antes de solicitar a distribuidores y mayoristas títulos firmados por autores hispanos. Tampoco las editoriales cristianas que publican en español –la mayoría con casa matriz norteamericana– están interesadas en publicar libros escritos originalmente en español. Prefieren traducir los textos del inglés, puesto que ya tienen los derechos de autor y un trecho adelantado en publicidad y mercadeo.

En la Internet, como ovejas sin pastor II

En la Internet, como ovejas sin pastor II

A penas me inmuté cuando ayer leí que el astrofísico Stephen Hawking recibió en dos días unos 16.000 correos electrónicos que intentaban responder a su pregunta: “¿Cómo puede sobrevivir cien años más la raza humana en un mundo que se encuentra en el caos político, social y medioambiental?”

Según el rotativo británico The Guardian, las respuestas fueron muy variadas, y mientras algunos hablaron sobre su fe en Dios, otros expresaron la esperanza en más progresos tecnológicos. Pero no quedó claro si el famoso científico, que se encuentra postrado en una silla de ruedas a causa de una enfermedad nerviosa, responderá los emails o dará sus conclusiones.

En la Internet, como ovejas sin pastor

En la Internet, como ovejas sin pastor

Tengo un amigo que está escribiendo una novela que trata sobre un pastor que da consejería por Internet. Creo que va por la mitad de la historia, y el protagonista —y creo que también mi amigo el escritor— está por renunciar. El reverendo de marras empezó a involucrarse en esta labor apenas sin proponérselo, contestando un email a una joven prostituta que ni siquiera iba a su iglesia, pero que le pidió consejos. Al diálogo electrónico, caracterizado por desgarrantes vivencias y la sincera intención de ayudar del religioso, se sumaron otros muchos raros personajes, que terminaron siendo también sus pacientes y que tienen agobiado al consejero, en medio de un gran dilema ético.

No sé cómo mi amigo resolverá la trama de su libro, pero a medida que me pasa el manuscrito no puedo dejar de compararlo con el panorama parecido que observo día a día en la vasta red de internauntas hambrientos de orientación espiritual.

Correos electrónicos de buen gusto

Correos electrónicos de buen gusto

¿Usted es de los que golpea el teclado sin ton ni son a la hora de escribir un email? Pues sepa que está en juego su reputación y la buena relación con su contacto electrónico. Aprecie aquí algunas reglas para escribir una misiva virtual de excelente gusto.

Por supuesto que la gente apenas tiene quien le escriba. O al menos no en papel. En los Estados Unidos el correo postal se bate en retirada y se defiende de los “emails” o correos electrónicos subiendo cada vez más el precio de las estampillas, mientras el cartero se ha convertido en un mensajero casi exclusivo de cobros y propaganda publicitaria. A los que viven en países donde todavía recibir una carta constituye un acontecimiento apreciado y emocionante no les ha llegado aún el tiempo de comprender aquella escena típica de las películas norteamericanas donde el protagonista repasa con desdén un voluminoso bulto de cartas recién llegadas, y sin abrirlas las desecha en el cesto de basura.

© 2012 En verdad te digo…. All rights reserved. XHTML / CSS Valid.
Proudly designed by Theme Junkie.