Si tienes una vieja Biblia, quizás seas rico y no lo sabes
July 28, 2006 por Jorge Julio Gonzalez | En Biblia.
Las Biblias raras o muy viejas son una especie en peligro de extinción. Por eso su mercado está caliente.
Hasta hace poco no era así. En la época en que leía de todo menos la Biblia, por mi casa materna rodaba de un lado a otro un viejísimo tomo de Biblia que nadie apreciaba y que todavía conservo. Pero tanto fue “la fuente al cántaro” que terminó siendo mi libro de cabecera. Está estropeada y con hojas sueltas mi vieja Biblia.
Ahora estoy examinando cuidadosamente sus amarillas y desvencijadas páginas para ver de qué año es la edición, pues supe que quizás pueda vender mi Reina-Valera hasta por hojas, o al menos invitar a los curiosos a que vengan a acariciarla.
Me enteré por un informe de prensa de la AP, que acabo de traducir y publicar con más detalles en LaBibliaWeb.com –el portal en español de las Sociedades Bíblicas Unidas–, que en Hagerstown, Maryland, si usted no tiene 100 mil dólares para comprar una primera edición de la versión King James impresa en el año 1611, todavía puede poner sus manos en esta reliquia del museo Christian Heritage, donde el dueño invita a los visitantes a tocar, si no pueden comprar, algunas de las 20,000 piezas de su colección.
Gene S. Albert, que ha estado coleccionando durante 25 años, tiene otras rarezas para la venta en su museo. Ellas incluyen una página de la Biblia Gutenberg de 1454, a un precio de 20,000 dólares; una segunda edición de la Biblia India de John Eliot Algonquin de 1685 –la primera Biblia impresa en América– por 175,000 dólares; y dos notas para sermones escritas a mano por el evangelista inglés del siglo XIX Charles H. Spurgeon, a subasta entre 595 dólares a 275 dólares cada uno.
Al darle la bienvenida a un visitante de su museo, abierto al público previa cita, Albert tomó la primera edición de King James y animó a su invitado a tocar ligeramente sus amarillentas páginas, sus ornamentadas letras y decoraciones todavía legibles después de 395 años. El papel se sintió rígido y un poco áspero, como los trapos de algodón de la que fue hecha.
Algunos podrían pensar que el dueño de tan peculiar libro, fácilmente valorado en 100,000 dólares, se negaría a que fuese manipulado por extraños. Pero no el Sr. Albert.
“Creemos que estos libros fueron hechos y destinados para ser vistos, y por eso los sacamos al gran público”, dijo.
Te comento que, a pesar de su desusado lenguaje, la traducción al inglés de la Biblia conocida como King James es todavía una de las más leídas en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá. Muchas generaciones de cristianos de habla inglesa crecieron memorizando los hermosos versículos de esta joya literaria, algo similar a lo que la versión Reina-Valera significa para los hispanos.
La demanda de viejas Biblias ha crecido con la Internet, explicó David C. Lachman, un anticuario distribuidor de libros de Filadelfia que se especializa en trabajos teológicos y Biblias. “Este tipo de libros se encarecieron cuando la gente vio que estaban disponibles”, dijo. “Mucha gente había imaginado que los libros de esta clase sólo podrían encontrarse en los museos, sin saber que hay muchas copias que pueden ser compradas y vendidas.”
Lachman comentó que la demanda es en particular fuerte para páginas individuales, u hojas, de Biblias antiguas. “La gente que no puede permitirse una Biblia entera piensa que es interesante tener una hoja para enmarcar y colgar en una pared”, dijo Lachman.
Algunos vendedores inescrupulosos hasta destruyen deliberadamente Biblias antiguas porque pueden sacarle más dinero vendiéndolas hoja a hoja que todo el libro.
Pensándolo bien, no trataré de hacer dinero con mi viejo tomo de la RVR, aunque es verdad que si encuentras una vieja Biblia en casa, como a mí me ocurrió, es como si hubieras hallado un gran tesoro.
Lea también: No compro ni vendo Biblias antiguas












July 2nd, 2009 at 2:52 pm
Tengo una biblia en aleman de 1900 sera que habra algun interesado.
June 12th, 2009 at 4:54 pm
Tengo varias Biblias que datan de las primeras imprentas del mundo. En latin.
Tambien misales, con separadores de tela antiquisimos!