Palabra de Dios que mi hija se llama Keren
Julio 16, 2006 por Jorge Julio Gonzalez | En Biblia.
Les cuento que mi tercera hija se llama Keren, un nombre tomado de la Biblia y que toda la familia proclama con orgullo. Ahora Keren tiene cinco años y resulta que una moderna versión del sagrado texto dice que no, que debe llamarse Azucena… Espero que esto no sea algo traumático para la beba.
En verdad les digo que Keren hace honor a su nombre, pues es una “fuente de hermosura”, si acaso espiritual, y –por qué no admitirlo– tan blanca como una azucena.
En los días en que estaba por nacer, mi esposa y yo nos debatíamos sobre cuál nombre ponerle a nuestra hija. Y yo me sentía tan bendecido como Job después de haberle Dios restituido su prosperidad.
Si bien entre cristianos es una práctica común recurrir a los textos bíblicos en busca de algún nombre para nuestra prole, ni siquiera esto se nos había ocurrido. Mas un domingo de culto, mientras el pastor estaba considerando precisamente un fragmento del libro de Job, mi vista se deslizó suavemente por el texto de mi entrañable versión Reina-Valera de 1960 hasta reparar en el nombre que de pronto se iluminó dentro de mí:
Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas, y tuvo siete hijos y tres hijas. Llamó el nombre de la primera, Jemima, el de la segunda, Cesia, y el de la tercera, Keren-hapuc. Y no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra… (Job 42.12-15, RVR-60).
Cuando le conté a mi esposa acerca de mi sorprendente experiencia, enseguida estuvo de acuerdo en que ése sería un buen nombre para nuestra niña, aunque quizás antes debí cerciorarme con una más extensa investigación bíblica.
Si Reina y Valera vivieran hoy…
Es conocido que la mayoría de los nombres de personajes bíblicos, y de los nombres hebreos en general, poseen algún significado relevante o fueron establecidos para rememorar algún hecho relacionado con el nacimiento de la persona o como una profecía de su futuro papel.
Por eso me pareció excelente que Keren-hapuc, del hebreo qeren happûk, literalmente fuere un “cuerno de pintura para los ojos”, o en su sentido figurado una “fuente de hermosura”.
Sin embargo, la ortografía del nombre varía ligeramente de una versión bíblica a otra: en la The King James Version, sería Kerenhappuch; en The Good News Translation, Keren Happuch; en la Almeida Revista e Atualizada, Quéren-Hapuque; en Dios habla hoy, Queren-hapuc. En tanto que en el español de 1569 de la Biblia Del Oso, de Casiodoro De Reina, la bebita de Job era mencionada como Cerenaphuch. Todo lo anterior sonaba muy complicado, por eso decidimos hacer nuestra propia adaptación y quedarnos sólo con Keren.
El asunto volvió a enredarse cuando recientemente descubrimos sendas versiones bíblicas que dicen que la tercera hija de Job –y de alguna manera mi pequeña Keren– ahora se llama Linda [Nueva Versión Internacional] o Azucena [Traducción en lenguaje actual].
Mi esposa está inconsolable. Dice que si Reina y Valera vivieran hoy, sólo leerían la revisión de su texto de 1960.
Hay que reconocer que este asunto de la traducción de la Biblia a otras lenguas es algo bien complicado. Seguramente los elementos que toman los eruditos para hacer una traducción u otra son válidos, si oímos los argumentos del traductor. Pero a veces un criterio de traducción resuelve un problema, pero crea otros. Algunas versiones modernas, en su afán de hacer más comprensible, actual o popular el texto bíblico, cambian algunos vocablos a equivalentes de la lengua receptora sin considerar que para una gran cantidad de personas el origen de los nombres tiene una significativa relevancia a la hora de explicarse el texto bíblico.
Pero no hay mal que por bien no venga. Resulta penoso todavía ver a predicadores enredados en intrincadas especulaciones etimológicas para sustentar una idea a partir de un vocablo que quizás el traductor del texto bíblico lo sacó de una manga para solucionar la correcta compresión del pasaje. Otros, al margen del contexto, se empecinan en descubrir en cada término bíblico la clave de códigos secretos.
Lo que está pasando hoy en día, y opino que para bien, es que cada vez más personas consultan más de una versión de la Biblia para hacer sus estudios. Y no hay que temer hacerlo. Para defender las ideas expuestas en su extraordinario libro Una vida con propósito, el pastor y evangelista norteamericano Rick Warren confiesa que usó unas 1,000 citas bíblicas, ¡tomadas de 15 versiones distintas de Biblias en inglés!
Queda claro entonces que no hubo en toda la tierra mujeres tan lindas como las hijas de Job –y como las mías–, ya sea que se entiendan como preciosos estuches o delicada flor.
Vea también A la Keren no conocida
Si quiere ver a Keren exhibiendo uno de sus talentos, visite aquí…
Tags: nombres












Febrero 25th, 2010 at 4:10 pm
Me llamo Cesia Jemima no se como llegue a esta pagina pero estoy muy contenta por conocer el sgnificado de mis nombres ya que muchas veces lo habia buscado y no encontraba nada. Yo tambien soy cristiana asi que dios las bendiga a todas … las que se llamen como yo…y a las que no tambien.